Xelonxlf | AFTER ROBOT SOULS
17120
post-template-default,single,single-post,postid-17120,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-content-sidebar-responsive,columns-4,qode-theme-ver-11.2,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive
 

AFTER ROBOT SOULS

AFTER ROBOT SOULS

Esta exposición de Robot Souls ha sido tremendamente gratificante para mí.

Me he entregado en cuerpo y alma para dar lo máximo, he intentado que no se me escapase ningún detalle y cuidar cada uno de ellos con mimo y dedicación.

Tuve la suerte de que el equipo de la galería ArteUparte contara conmigo para hacer una exposición individual, y cuando tuve la fecha ya supe que tenía la meta hacia donde dirigir todos mis esfuerzos.

Cuando eres artista, pintas, investigas, practicas y dibujas casi todos los días, porque es lo que te gusta y quieres vivir de ello, pero las obras están el estudio, en tu libreta, no las ve nadie, salvo tú. Pero cuando tienes una meta, una cita concreta, una fecha en el calendario, una exposición en mente, ahí es cuando todo cobra sentido, porque el fin es mostrar tu obra en público, recoger las impresiones de los asistentes a la muestra, tener ese “feedback” en persona. Para mí es muy interesante y enriquecedor.

Pensar en la exposición, planificar, seleccionar la obra, crear un conjunto de piezas coherente, es un trabajo duro e interminable, pero es apasionante.

En esta exposición muestro obras que están comprendidas en un lapso de tiempo de creación de unos 3 años. La gran mayoría son recientes, pero tenía mucha obra que no había visto nadie y a pesar de que para mí estaba muy vista, era completamente válida y vigente, hice un repaso por todos los estilos y técnicas que he ido trabajando estos años y seleccioné lo mejor.

Para el evento de la inauguración, preparé un panel para hacer una exhibición de pintura en vivo. La galería ArteUparte está ubicada en el Hall del edificio de Tabakalera en Donosti, y es un lugar por donde no para de pasar gente, hay terrazas donde tomar café y bancos para sentarse, es un lugar amplio y muy acogedor. En el momento de pintar, había una multitud de personas de todas las edades, muchos niños pequeños con sus padres, gente joven, gente mayor, de todo.

Es algo que surgió hace años de mi cabezonería de usar solo una herramienta para pintar, a veces era un pincel, otras era un rodillo, y de ese ejercicio auto-limitante, salieron frutos como éste que ahora maduran y están dulces. Entonces salí yo armado con dos rodillos y dos cubetas de pintura, preparado para improvisar algo, digo “algo” porque no tenía ni idea de qué iba a dibujar.

Había nervios, pero había control. Fueron unos minutos de pura concentración y de dejarse llevar por la herramienta con el mero fin de dejar un buen dibujo y de hacer un buen show, esto último es fácil, porque la gente se maravilla de que sin abocetar nada, y sólo con un rodillo seas capaz de acabar haciendo algo así. No es fácil pero es muy efectivo y me encanta hacerlo.

Disfruté mucho de ver a toda esa gente, sobretodo a los más pequeños asombrados, viendo como alguien sacaba su conejo de la chistera.

Viajé a Donosti unos días antes para supervisar el montaje, quería asegurarme de que salía todo bien, y la mejor manera es hacerlo tú mismo.

Trabajar con la gente de ArteUparte fue muy divertido y enseguida las cosas empezaron a fluir. Paul e Iñaki son muy buenos.

Como he dicho antes lo mejor de las exposiciones son las inauguraciones, allí es donde ves la reacción de la gente frente a tu obra, donde directamente ellos te pueden preguntar sobre ella y también tú les puedes preguntar a ellos y sacar conclusiones, conocer gente interesante y vivir esa experiencia es maravilloso.

En el vinilo que daba entrada a la exposición decía:

“En un muy probable futuro, los humanos seremos menos sensibles y empáticos y los robots serán más humanos que nosotros.

Estos son fragmentos de la vida de estos robots, momentos llenos de vitalidad, chispas, conexiones, desconexiones, errores y accidentes que se dan en todo tipo de situaciones, los humanos estamos perdidos, pero tendremos a nuestros sensibles robots que nos recordarán cómo fuimos antaño.

Robots que tendrán alma, el alma que no supimos conservar.”

Tuve la suerte de parte de mi familia pudo acudir a verme. Tener a mi familia y en concreto a mi madre allí, y que fueran partícipes de ver todo esos años de trabajo volcados en las paredes de una galería, creo que fue de lo más emocionante que me ha pasado en la vida. Me hizo muy feliz.

Hablando de las reacciones de la gente, me gustó mucho comprobar que había sido buena idea poner todo el proceso paso a paso de unos de los grabados que expuse, se podía ver cada plancha que tallé por separado y su tinta correspondiente, y después el resultado final con el grabado acabado a mano a su vera. 

La gente me felicitó por la valentía y la honradez de mostrar el proceso de mi trabajo. Personalmente el proceso es de lo que más disfruto, me parece súper interesante, y al mostrarlo acerco la obra al espectador, lo hago partícipe y creo que pueden valorar mejor el resultado final, dotándolo de mayor valor.

A mí me interesa mucho el proceso de otros artistas y me pareció buena idea hacerlo en una pared de la galería, perdía espacio expositivo para exponer otras obras, pero ganaba en contenido una barbaridad.

Todas estas cosas y muchas más pasaron esos mágicos días en Donosti, los recordaré siempre. Espero que os guste el artículo que he escrito y si podéis visitarla creo que os gustará.

 

Robot Souls.

Expuesta todo el mes de Noviembre 2019 en:

Galería ArteUparte.

Plaza de las Cigarreras 1. Donosti.

 

PD: Tengo que dar las gracias a Fran Picazo sin el que esta exposición no hubiera sido posible, y a toda mi familia que me ha apoyado durante todo este tiempo. Gracias a Carlos y Carol por las traducciones y a mi brother Deih por los consejos maestros. Gracias a Sr. Marmota por su buen trabajo con la serigrafía y gracias a TOF por los vinilos. Entre todos habéis hecho posible este sueño.

No Comments

Post A Comment

58 − = 55